La dieta cetogénica es una intervención terapéutica cuyo objetivo es generar una situación de cetosis similar a la del ayuno.

A pesar de los potenciales efectos negativos para la salud por parte de estas dietas, también se han aplicado con éxito en el tratamiento de algunas enfermedades.

Existen evidencias favorables del uso de dietas cetogénicas en el tratamiento de la epilepsia, cuya base fisiopatológica es  que la cetosis disminuye la excitabilidad y conductividad de las neuronas actuando como anticonvulsionante. (Kossoff EH, Zupec-Kania BA, Amark PE, Ballaban-Gil KR, Christina Bergqvist AG, Blackford R, et al. Optimal clinical management of children receiving the ketogenic diet: recommendations of the International Ketogenic Diet Study Group. Epilepsia. 2009; 50(2):304-17) 

Asimismo, y rodeado de gran controversia,  algunos autores consideran que este tipo de dieta podría ser un abordaje nutricional útil en los pacientes con cáncer. La utilidad teórica de la dieta cetogéncia en estos pacientes  es conseguir niveles muy bajos de glucosa, dado que las células tumorales necesitan metabolizar grandes cantidades de glucosa para vivir. Si privamos al paciente de este nutriente, sus células tumorales se verían imposibilitadas para crecer a gran velocidad. El problema está en balancear el beneficio de privar a las células tumorales de glucosa, frente al perjuicio de privar del mismo al resto de las células del paciente (no olvidemos que la glucosa es el nutriente fundamental para el cerebro)

Las evidencias actuales para el  uso de esta dieta en humanos para tratar el cáncer son muy bajas, por la falta de ensayos controlados. Presentamos aquí los datos recientemente publicados por la  revista Medical Oncology, en la que realiza una revisión sistemática de  los artículos disponibles  del uso de dietas cetogéncias en pacientes con cáncer, con evidencias clínicas. En total existen 14 estudios de casos y 10 estudios de cohorte. Se recogen datos de 214 pacientes, con distintos tipos de cáncer (cabeza y cuello, extracraneal, renal, mama, páncreas, glioma, paladar). Se evaluó el efecto anti-tumoral de la dieta, evaluando el crecimiento del tumor, encontrándose en un 42% de los estudios evidencia de efecto anti-tumoral, mientras que solo un estudio mostró efecto pro-tumoral con la dieta. Se evaluó asimismo la calidad de vida de los pacientes, encontrándose una mejoría de la calidad de vida en la mitad de los casos.  La revisión concluye que la dieta cetogénica tiene más probabilidad de lograr un efecto antitumoral, que de causar efectos secundarios graves (Klement RJ. Beneficial effects of ketogenic diets for cancer patients: a realist review with focus on evidence and confirmation. Med Oncol. 2017 Aug;34(8):132)

Por tanto, el uso de dietas cetogéncias en pacientes con cáncer, parece que podría ser una vía en la que seguir investigando de cara la difícil problemática del abordaje dietético más idóneo para estos pacientes.

CAROLINA PEREA SÁNCHEZ

Graduada en Nutrición Humana y Dietética

Centro Médico N@W

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